El sueño al volante, enemigo invencible

23-06-2018 | En el caso de los conductores soñar sí cuesta. Cómo combatir la fatiga.

La conducción de un vehículo exige el 100% de concentración por parte de quien lo guía y por esta razón, la somnolencia generada por el estrés, estar mal dormido, conducir de noche o durante muchas horas se convierte en un arma mortal, que atenta contra la vida de los pasajeros, otros ocupantes de la vía y del mismo conductor.

Cabe recordar que el gran peligro derivado de esta situación de sueño es que el conductor no percibe la pérdida paulatina de reflejos y de su capacidad de reacción.

Por obvias razones, esto le impide reaccionar a tiempo y tomar decisiones acertadas en caso de una situación de emergencia.

Lo peor de todo es que muchos automovilistas, conscientes de su somnolencia frente al volante, creen que le pueden ganar al sueño y pelean con él, sin tener en cuenta que en la mayoría de los casos esa dura ‘batalla’ se pierde en pocos rounds y con lamentables consecuencias.

A propósito, es preciso aclarar que existen otros detonadores de sueño frente al volante ajenos al cansancio, conducción nocturna, largas jornadas o por no haber dormido las horas necesarias.

Entre estos ‘enemigos’ incompatibles con la exigente tarea de conducir un vehículo figuran las enfermedades, sustancias alucinógenas, medicamentos para la gripa y cualquier otro tipo de remedio que contenga somníferos.

De acuerdo con lo anterior, y con el fin que nuestros lectores puedan reconocer y evitar el sueño al conducir, El País detalla a continuación las enfermedades incompatibles con la conducción y un listado de  algunos de los medicamentos que se deben evitar dado su efecto somnífero.

Enfermedades asociadas

Las enfermedades que producen sueño y otros trastornos generadores de riesgo son:

-Epilepsia, amnesia y enfermedades causantes de convulsiones.

-Trastornos cardiovasculares, arritmia, infarto, hipertensión arterial y embolias.

-Problemas de sueño como somnolencia, insomnio y apnea, entre otros.

-Esquizofrenia, trastornos mentales y depresión.

-Cataratas, glaucomas y retinopatía.

-Gripa, tos, problemas musculares, migrañas y otros dolores de cabeza.

-Diabetes.

Medicamentos relacionados

De otra parte, están los medicamentos que restringen la capacidad de conducir:

-Sedantes y tranquilizantes menores, conocidos como ansiolíticos o hipnóticos. que disminuyen los reflejos y alteran la coordinación psicomotriz.

-Analgésicos que provoquen disminución en la alerta psíquica, somnolencia y/o vértigo.

-Antibióticos y otros medicamentos causantes de mareo, dolor de cabeza o alteración del sistema nervioso.

-Antihistamínicos que producen somnolencia.

-Sustancias antihipertensivas utilizadas por personas con presión alta, que pueden sufrir mareos, vértigo, fatiga o irritabilidad.

-Anti-arrítmicos, si causan dolor de cabeza, visión nublada o desorientación.

-Gotas y otros productos oftalmológicos que puedan alterar la visión.

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