Los mitos de la lubricación en los vehículos

05-11-2014 | Para que lleve su automóvil tranquilo al taller, desvirtúe estos mitos a la hora de pensar en cambiar el aceite de su carro.

El sistema de lubricación de un vehículo cumple una importante y vital labor que se refleja en una larga vida útil del motor y en confiabilidad mecánica para el propietario.A diferencia de lo que ocurre con otros sistemas fáciles de entender, el de lubricación resulta complejo para la mayoría de las personas y por este motivo han surgido mitos sobre este sistema que bien vale la pena aclarar para tranquilidad de los miles de propietarios de vehículos legos en esta materia.

 

El mito más común es el que un auto no debe consumir aceite.

 

Esto es totalmente falso ya que el aceite es un derivado del petróleo y por esa razón es normal que se vaya consumiendo gradualmente en las cámaras de combustión por efectos de las altas temperaturas.

 

De acuerdo a lo anterior, a medida que aumenta el recorrido del motor, crece el consumo de aceite que será mayor si la máquina trabaja a altas revoluciones.

 

El segundo mito, dice que si el aceite se ve negro es porqué es de mala calidad.

 

Aunque parezca mentira y contrario a lo que dice este mito, un aceite oscuro es sinónimo de un motor limpio ya que los aditivos detergentes y disgregantes contenidos en cualquier aceite se encargan de remover las partículas resultantes de la combustión que oscurecen el aceite antes de quedar atrapadas en el filtro.

 

Otro mito popular asegura que cambiar de marca de aceite perjudica el motor lo que es comprobadamente falso.

 

Mientras que el aceite sea de buena calidad y cumpla con las condiciones dadas por el fabricante del coche y por el desgaste de la planta motriz (tipo y viscosidad del aceite), no hay ningún inconveniente en pasarse de una marca a otra.

 

El cuarto mito relativo al sistema de lubricación asegura que un filtro de aire en mal estado afecta negativamente al aceite.

 

Esto es totalmente cierto y se origina desde el mismo momento en el que el filtro de aire se satura de mugre y empieza a dejar pasar partículas nocivas que se depositan en el cárter luego del proceso de combustión.

 

Obviamente, estas partículas contaminan el aceite y obligan a cambiar el lubricante y su filtro antes de lo esperado.

 

Para terminar, reseñamos el mito que erradamente dice que entre más grueso (más viscoso) sea un aceite, mejor será la lubricación.

 

Lo ideal y recomendado es utilizar un aceite de marca reconocida que cumpla con las necesidades dadas por el motor en lo que atañe a clase y viscosidad del aceite.

 

Eso sí, queda claro que un aceite ‘grueso’ o de alta viscosidad resulta más pesado para el cigüeñal que debe hacer un sobreesfuerzo para poder girar en un medio mucho más espeso que el de un aceite de baja viscosidad que además tiene la ventaja de llegar más fácilmente a los puntos de difícil acceso en la máquina.

 

Por esta razón, un motor con aceite de alta viscosidad como es el 50W se demora más en entregar revoluciones y gasta más combustible que uno de baja viscosidad como es el 20W, por ejemplo.

 

Adiós a los mitos.

 

Si el carro consume más aceite de lo normal, se debe a una falla en la máquina. Un motor en buen estado consume hasta un 20 por ciento de la capacidad del carter.

 

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